En teoría suena como una quimera: una pyme tercermundista, anclada a la realidad social del país y con códigos propios. Una editorial manejada por editores que más que intelectuales son verdaderos obreros, que además de cumplir su rol social de difundir manifestaciones literarias lograron construir una fuente de estable trabajo, de un modo muy original. ¿Por qué Eloísa Cartonera es todo eso y más? Porque la enorme cantidad de títulos que publican por mes (su catálogo incluye desde escritores consagrados a debutantes) están fabricados con cartones que son comprados a los «cartoneros», una enorme cantidad de gente sin recursos ni trabajo que vive de recogerlos en las calles para venderlos. Hace unos años la empresa los llevó a São Paulo, donde reprodujeron el modelo con cartoneros locales. «Tenemos un taller en el barrio de La Boca, en donde imprimimos y fabricamos cientos de libros por semana. Somos apasionados, creemos que el arte debe ser un movilizador social. No somos independientes ni editores, somos trabajadores y agitadores culturales. Creemos en el cooperativismo ». Si como parece una nueva forma de revolución cultural está en marcha, entonces ya tiene a sus caciques.
Muestra producida en exclusiva para Zaragoza Latina.
Más información:
www.eloisacartonera.com.ar